maternidad – Laura Montero http://test.laumonteroc.com Estrategias de Comunicación y Procesos Creativos Fri, 21 Aug 2020 17:13:12 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.7.2 http://test.laumonteroc.com/wp-content/uploads/2021/09/cropped-ico-lm-32x32.png maternidad – Laura Montero http://test.laumonteroc.com 32 32 Negocios y pandemia: ¿Cómo fluir ante el cambio? http://test.laumonteroc.com/negocios-y-pandemia-como-fluir-ante-el-cambio/ Fri, 21 Aug 2020 17:13:12 +0000 http://laumonteroc.com/?p=3476 Nunca me han gustado los cambios, de hecho trabajar de 8 a 5 me daba cierta seguridad por ese temor que tenía ante el cambio. En estos 10 años de emprender les confieso que he tenido muchos miedos y muchos cambios.
Cuando emprendés solo, sin ayuda, nadie te enseña a entender que los clientes se van y vienen. Yo empecé a emprender con menos de 30 años, y me faltaba madurar muchas habilidades blandas y destrezas emocionales. Por mucho tiempo fui reactiva ante el cambio.
Sin embargo en estos últimos años, he crecido profesional y personalmente a medida que fui desarrollando mi negocio, y ante los cambios, he dejado de tomarlos de manera personal y lograr fluir y aprender de ellos.
Y si bien amo hacer deporte en general, como nadar, hacer spinning o caminar, hacer yoga me enseñó a respirar, hacer una pausa para tomar mejores decisiones a la hora de contestar un correo, cerrar un proyecto o concluir una relación comercial.
Y justamente hoy vivimos tiempos complejos y de grandes cambios, no cabe duda. La pandemia vino a replantear todos nuestras costumbres y hábitos, nuestras dinámicas laborales. El Yoga me parece hoy una herramienta fundamental para fluir en las nuevas formas de trabajar y hacer negocios.

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Hace años, una amiga del colegio me recomendó a Nango Murray y empecé a hacer YOGA con ella. También hice retiros espirituales. Con ella aprendí muchos sobre la historia, la práctica y la teoría del yoga, también sobre la disciplina de regresar al MAT, aunque 5 minutos antes se me haya ido un cliente o algo haya salido mal en el día.
Es en el mat donde dejamos todo, nos reconectamos con nosotros, con nuestra esencia, nuestro espíritu, nuestra persona. Ahí ya no soy emprendedora, ni manejo un equipo de trabajo, ni gestiono el presupuesto de un cliente.
Esto ha hecho que mejore mi práctica de meditación, con persona que me gustan como Tara Brach o Fernanda Peñarrieta. Pero siempre mi prioridad es regresar al mat. Hoy tan importante cuando tenemos que hacerlo de otra manera.
Esto me llevó a asumir un nuevo reto, pero esta vez con alguien más, mi marido, y hasta aveces mi hija de 4 años, hacemos cada día 30 minutos de yoga con las clases de YOGA WITH ADRIENE. Lo incorporamos un hábito más, como cepillarnos los dientes o desayunar, una actividad esencial que se incorpora orgánicamente en nuestras agendas.
Confieso que siempre añoramos nuestras clases presenciales, pero en esta dinámica de teletrabajo y colegio virtual, este ha sido un gran apoyo.
No necesitamos ser expertos, certificarnos o hablar de esto en redes sociales para evolucionar en la práctica. Para eso están ellos, los guías y los maestros de esta disciplina; “We don’t have to show off. We only have to show up”.
Sin duda, ante la pandemia y sus múltiples cambios, a nivel de equipos, de dinámicas de trabajo, de necesidades de clientes, fluir ha sido la mejor decisión.
Aquí te dejo una lista de recursos.
1. 30 days of yoga with Adriene
2. Yoga con Nango
3. >OSHO Día a Día 365 meditacioness
4. La Biblia 🙂
5. FAQ Meditación Tara Brach

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Entrando a otra etapa de la maternidad: la etapa escolar http://test.laumonteroc.com/para-encontrar-un-kinder-nos-toca-a-los-padres-hacer-la-tarea/ Thu, 19 Sep 2019 15:48:24 +0000 http://laumonteroc.com/?p=3085 Han pasado 20 años desde que yo terminé el colegio y varios más desde que terminé la escuela.
Para muchas personas esta etapa puede ser sinónimo de terror, pero me complace decir que mis años en esa institución fueron gratos. Aunque, como dice el dicho, “etapa superada”, recuerdo con cariño mis tardes entrenando en el equipo de porrismo, participando obras de teatro en donde creía que mi actuación podía ganar un oscar, alguno que otro novio y en especial a mi grupo de amigas. 

Actualmente, estoy del otro lado. Ya no soy la niña que va a la escuela, o la adolescente que solo quiere irse a la playa con amigas. Soy una mamá buscando un kinder para mi hija de tres años.

El Alma Mater que me forjó, vió crecer a mi hija

Antes de volvernos padres, Fede, mi esposo, y yo, sabíamos que una buena educación escolar debía ser crucial en la crianza. Un año después de que llegó Pupita, como ambos trabajábamos, buscamos una guardería (o daycare).

Aunque bien acompañada, con un esposo que creció y estudió en la Ciudad de Córdoba, el trabajo para buscar un centro educativo de confianza lo he liderado yo. Encontramos refugio en un lugar muy especial cerca de la Universidad de Costa Rica (UCR) por los últimos dos años. Bajo una modalidad Montessori, Julia ha pasado su tiempo aprendiendo a través del juego y junto a personas y compañeros increíbles.

La etapa en este lugar se termina a los tres años. Es decir, este 2019, con una graduación, Julia se despedirá, por ahora, del espacio que la vió formar sus primeras amistades y forjó a su madre, sí porque no soy la misma desde que mi hija entró aquí: me convertí oficialmente en una mamá que trabaja, que hace tareas, que se ha olvidado de cosas y que forma parte de grupos de whastapp donde se hablan cosas de los hijos y el kinder. Algo súper nuevo para mí. Este 2019 yo también le diré hasta luego a un grupo de madres y profesoras increíbles.

Dejar el nido

La verdad es que no existe un plan maestro, perfecto o macabro acerca de donde quiero que estudie mi hija, todo lo que queremos es que ella sea feliz. 
Sin embargo, como buena publicista, he dedicado los últimos meses de mi vida a hacer un benchmarking de las escuelas en Costa Rica. Un simple excel, nada elegante: Nombre de la escuela, costos de matrícula, mensualidad, after school, alimentación, clubes, uniformes, materiales, transporte, etc.
Aprendí que para encontrar un Kinder, nos toca a los padres hacer la tarea.
Tomé en cuenta dos variables generales: la primera, que la institución se encontrara cercana a mi radio de movimiento y la segunda, que estuviese dentro del top 20 del ranking de la revista EKA. En lo personal, para mi era importante que fuese una escuela bilingüe, con lindas instalaciones, buena atención integral para los niños y con un abanico de ofertas para que Julia pueda explorar sus skills
Comenzamos así a visitar escuelas. Visité casi 10. Coordiné citas, tuve reuniones presenciales, conocí la institución, analicé, pensé, discutimos en familia, etc.
Fui una y otra vez a los Open Houses. No tengan miedo de pedir una cita para ver el colegio y después decir que no.

La primera vez iba yo, la segunda con mi esposo y a la tercer llevábamos a Julia. Sus ojitos celestes analizan el espacio de forma rápida y emocionada y cuando le pregunto si le gusta, me he topado con alegres “sí, mami” o secos “no”.

Papás y mamás, nos toca hacer la tarea

Después de nuestras visitas, venía la segunda etapa: comenzar a sumar las demás variables. Aparte de matrícula y mensualidad, debemos agregar los gastos de libros, uniformes, alimentación, buses y extraclases. 

Mamá, papá: No se dejen influenciar solo por un ranking. Hagamos la tarea. Vayan a los colegios, comparen precios y escojan lo que realmente pueda ser mejor para sus hijos. En mis visitas comprobé que muchas de las instituciones de prestigio clásicas de mi época han perdido su brillo con los años, pero aumentado sus tarifas. 

La escuela es una etapa crucial, pero no creo que tajante o una condena para el niño. Pareciera que muchas personas en Costa Rica no comprenden esto, porque algunas se han tomado la libertad de emitir juicios de valor cuando les menciono “el top 4” que ya formamos. Aprobación o desaprobación, estamos contentos con nuestra escogencia. Es decir, matriculen a su hijo en la escuela QUE LES FUNCIONE, LES GUSTE y SE SIENTAN BIEN. Nadie más va a hacerse cargo de esto por ustedes así que traten de no escuchar mucho tantas opiniones.
Ya estamos a un 95% de terminar este proyecto inicial aunque sabemos que apenas estaremos iniciando esta etapa el próximo año. Haremos lo mejor que podamos pero creemos en que será ella quien nos indique en que lugar se sentirá mejor.
En cuanto a Julia, todavía no hemos tenido esa gran conversación de que no irá más a su amado kinder. Sé que para ella va a ser un reto, pero bueno, la acompañaremos.
Muchos éxitos a todos y todas que están en búsqueda de un centro escolar.
(No voy a compartir el excel, me arrepentí, pero espero que esta pequeña reflexión les sirva.
 
 

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Llevar a tu hija al trabajo: un pequeño terremoto en mi oficina http://test.laumonteroc.com/llevar-a-tu-hija-al-trabajo-un-pequeno-terremoto-en-mi-oficina/ Thu, 18 Jul 2019 14:03:59 +0000 http://laumonteroc.com/?p=3045  
 
Desde que Julia nació, algo que nos ha encantado a mi esposo y a mí es su energía interminable. Es cosa de todos los días que mi casa esté inundada por sus risas, sus preguntas y su cabecita llena de rulos rubios corriendo por los pasillos. 
Siempre intentamos estar disponibles para adentrarnos en su locura con juegos al aire libre, imaginar que construimos ciudades y cuentos inventados, pero esto no siempre es posible, en especial en la época de julio cuando ella está de vacaciones y nosotros trabajando. 
Es aquí en donde la posibilidad de llevarla conmigo al trabajo es una ayuda tremenda, ojo, que tiene sus pros y sus contras.
 

Para una niña energética, se necesita un equipo energético 

 

 
Antes, llevar a Julia a la oficina era demasiado fácil, una bebé de meses que dormía durante toda la reunión, me dejaba enviar facturas y agendar reuniones sin problemas. Sin embargo, a sus 3 años ahora baila por todo lado mientras inventa historias en voz alta. 
Lo ideal es que el día que vayamos a llevar a nuestros hijos, lo planifiquemos. No podemos esperar que se sienten en un cubículo por ochos horas quietos y callados, al final del día son niños. Si les organizamos tareas a ellos también, se sentirán inolucrados y entenderán poco a poco que mamá también trabaja. Es una oportunidad para compartir con ellos y no descuidar nuestras labores. 
Recientemente, necesitaba hacer un viaje corto a Liberia de negocios y ví ahí la oportunidad de pasear con Julia. Escogí “La Poderosa” como destino, una experiencia tipo safari, y armé de un equipo poderoso: mi mamá y mi sobrino. El equipo es sumamente necesario y una ayuda inmensa que te permite tener la paz de ir baño.  
De esta forma, un día lo pasamos jugando a los exploradores, entre las pieles manchadas de jirafas y cebras y el siguiente, yo en una entrevista. Fue un balance entre una salida no tan costosa, diferente y que me permitiría pasar el tiempo de calidad con mi familia.
 

Como estar en un sube y baja

 
Claro, todo esto suena demasiado bueno para ser verdad porque no puede serlo el 100% de las veces. Recuerdo que la última vez que llevé a Julia a una reunión de trabajo, hace aproximadamente dos meses. Nos fue terrible.
Desde que entramos por la puerta, noté que su energía era demasiada y antes de sentarme a hablar de negocios, ya Julia me estaba pidiendo que la acompañara al baño. Cuando no era eso, se le escapaban “mamá tengo hambre”, “quiero ver videos” o un simple “estoy aburrida”. Yo entraba y salía de la oficina con la esperanza de que tal vez si le compraba las galletas o la llevaba al baño nos daría tiempo de ver aunque sea uno de los primeros puntos en la agenda. Naturalmente, nos fue imposible. 
Por suerte era con una cliente de mucha confianza y entre ella repitiendo que no me preocupara y yo sudando terminamos la reunión. 
Como todo en la vida, es como estar en un sube y baja con puntos álgidos y otros no tanto. La diferencia es que quien está jugando con vos al otro lado es un niña pequeña que todavía no comprende a la perfección que mamá la adora, pero que también tiene que trabajar.
 

Cosas que nunca le preguntarían a un papá 

 

 
En Costa Rica, es poco usual que las oficinas permitan llevar a los hijos al trabajo. Existen modalidades de guarderías, como en la Universidad de Costa Rica, pero llevarlos a las oficinas no siempre está disponible.  
A lo largo de estos tres años con Julia, he luchado por hablar del tema y creo las organizaciones no están diseñadas para adaptarse a la maternidad moderna. Esperan que uno escoja entre ser mamá o empresaria, cosa que no es igual para los papás. 
Soy una mujer que está sumamente orgullosa de ser madre, pero en la oficina, soy una empresaria. No quiero hablar de mi hija en una reunión, quiero presentarles la estrategia de marketing que diseñé.
Lo que sí quiero es un espacio para ella en mi oficina. Un espacio que me permita llevarla cuando se vuelve imposible dejarla con alguien de confianza y realizar mis labores de la forma más eficaz. 
Como sociedad necesitamos modernizarnos, no sacrificar ser madre o trabajadora. Por eso hago lo que hago, escribir y normalizar el tema.

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